El Argentinosaurus pesaba unas cien toneladas (un elefante pesa cinco). “Sin embargo, era relativamente liviano para su tamaño: sus vértebras eran huecas”. Y era herbívoro; “Comía varias toneladas por día”. Se estima que vivía más de cien años. Estos dinosaurios eran gregarios, andaban en manada; sólo tenían enemigos naturales cuando eran muy pequeños o muy viejos: entonces podían ser presa de carnívoros como el Gigantosaurio, de 13 metros de largo, que también es huésped del Museo de Plaza Huincul. Como en todos los museos, el esqueleto completo a la vista es una reconstrucción, en resina poliéster y fibra de vidrio, efectuada en este caso a partir de tan sólo 13 huesos.

El esqueleto de casi media cuadra de largo ocupa, en el Museo Carmen Funes de Plaza Huincul –provincia de Neuquén–, la sala principal, que abarca el espacio íntegro de lo que fue una cancha de básquetbol. El animal está en la que fue su posición habitual, cuadrúpeda, y su cuello larguísimo no está vuelto hacia arriba –como en erróneas imágenes tradicionales– sino algo caído: “Esta posición facilitaba que el corazón pudiera bombear la sangre hasta la cabeza”, explicó el paleontólogo Rodolfo Coria, director del museo.
Generalmente, las piezas originales permanecen en sitios que los museos reservan a los investigadores, pero el Argentinosaurus era demasiado para eso: "Como los huesos son tan grandes, los científicos no hubieran podido manipularlos en un espacio reducido y por eso decidimos ubicarlos también en la sala de exposición, lo cual permite que también el público pueda apreciarlos".
El Argentinosaurus se extinguió hace poco menos de cien millones de años, mucho antes del meteorito que, hace 65 millones, no dejó dinosaurio sano. Nuestro animalito no duró más de cinco millones, que es lo que suelen durar las especies animales, antes de que cambien las condiciones ambientales que les permitieron prosperar,- advirtió Coria -. También está en Neuquén la mayor nidada fósil de huevos de dinosaurio del mundo: fue localizada en Aucamahuida, a 200 kilómetros de Cutral-Có. Los huevos pertenecen al género Titanosaurio y su estudio en el Museo de Plaza Huincul permitió por primera vez examinar embriones de dinosaurio, los únicos en el planeta cuyo estado de conservación permite incluso observar, al microscopio, las granulaciones de su piel. - Eran animales abandónicos: depositaban los huevos y no se ocupaban más de ellos –señaló Coria–; podemos afirmarlo con certeza, porque encontramos las nidadas sin pisoteo alrededor, y esta es la única prueba obtenida hasta ahora en el mundo.-
- Además, hemos encontrado pruebas de estrés embrionario –anunció el paleontólogo–: los dientes muestran desgaste, lo cual es prueba de que rechinaban dentro del huevo; esto posiblemente tenía una función adaptativa, si es que ese desgaste les permitía comer desde el nacimiento. -
Los huevos tienen 12 a 15 centímetros de diámetro. Las nidadas encontradas abarcan una extensión de 25 kilómetros y se sabe que el desove era simultáneo: miles de dinosaurias en aquella pradera.
| < Prev | Próximo > |
|---|





