Inútil es decir que se penso poco en las Malvinas durante las guerras de la independencia sudamericana. Pero esta aún no había terminado cuando el gobierno de Buenos Aires reocupaba Puerto Soledad, enviando allí la fragata Heroína, cuyo comandante David Jewitt, debía asumir el mando del archipiélago. La nueva toma de posesión se efectuó con las formalidades ordinarias y –detalle significativo - en presencia del célebre navegante inglés James Weddell, que había recalado en las Malvinas en el curso de su primer viaje antártico. Jewitt encontró la región infestada de balleneros ingleses y americanos que destruían no solamente estos hermosos anfibios, sino también el ganado salvaje del interior de las islas. Procuró remediar esto y por una circular del 9 de noviembre de 1820, notificó a los gobiernos extranjeros el nuevo estado de las cosas. El comandante Pablo Areguaty le sucedió en 1823, ese mismo año el gobierno del General Martín Rodríguez acordó a don Jorge Pacheco, “en pago de sus servicios”, treinta leguas de tierra en la Isla Soledad, con derecho exclusivo de pesca. No tuvo éxito una primer tentativa de colonización.
Años más tarde por decreto del 8 de enero de 1828, las islas Statenland y Soledad (hecha la reserva de diez leguas cuadradas atribuídas al Fisco, además de la concesión anterior) eran adjudicadas literalmente por el Gobierno –la validez de esto es discutible—al comerciante hamburgués Luis Vernet, siempre con derecho exclusivo de pesca por veinte años, con la condición de fundar una colonia en el plazo de tres años.
El Gobernador Vernet
El comerciante Luis Vernet se puso animadamente a la obra y agotó en ella sus recursos. Se organizaron expediciones; varias docena de colonos, algunos con sus familias, provistos de ganados y útiles de labranza y pesca, vinieron directamente de Europa o fueron embarcados en Montevideo (nota: recordemos que esta población dependía del gobierno de Buenos Aires).Las pampas del territorio de Buenos Aires proporcionaron para el manejo del ganado gauchos y hasta los indios tehuelches. Antes de dos años la colonia contaba con un centenar de personas , más o menos estables, incluídos los balleneros y sealers de toda procedencia, los empleados europeos y algunos esclavos de Vernet.
(Nota: llegó a tener 20.000 bovinos, 3000 equinos, 5000 porcinos).
Los primeros tiempos fueron particularmente difíciles; la pesca era poco productiva por la competencia de pescadores extranjeros, más expertos y mejor equipados. Los colonos reclamaron una embarcación de guerra y un puesto militar para hacer observar los reglamentos. En fin, Vernet aprovechó el rápido interinato del General Martín Rodríguez, a quien hemos visto interesarte en la colonia malvinense, para obtener una reorganización del territorio, del cual fue nombrado ese mismo día comandante político y militar, con pleno poderes en el territorio de su dependencia, y contar con algún armamento para pasar, llegado el caso, de la teoría a la práctica.
| < Prev | Próximo > |
|---|





