


Es una simpático habitante de nuestra fauna patagónica. Es común verlo en parejas o en grandes bandadas, reuniéndose en las lagunas australes. Se alimenta de los pastos tiernos.
Como curiosidad cuando la hembra está en el nido, alimentando a sus pichones, el macho se emplaza en sitios altos, desde donde se comunica con su pareja a través de diferentes vocaciones. Logra así la madre proteger a sus hijos.
Nidifica en el suelo, entre el pastizal, para proteger el nacimiento de su especie, cerca de algún curso de agua, pone hasta nueve huevos y ello sucede en toda nuestra Patagonia al sur del Río Colorado. Su habitad extremo es la Tierra del Fuego-
Página 1 de 3